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Cuidado con tus horarios laborales porque te pueden convertir en un obeso

cuidado horarios laborales pueden convertir obeso
Pasarse demasiadas horas en el trabajo puede hacer que, con el paso de los años, no sólo engordemos (algo que suele ocurrir con la edad) sino que lleguemos a instalarnos en el sobrepeso o la obesidad. Ésta es la preocupante conclusión de la investigación publicada en International Journal of Obesity.
 
Realizado por un equipo de expertos liderado por Marianna Virtanen, profesora de la Escuela de Ciencias de la Educación y Psicología de la University of Eastern Finland (Joensuu, Finland), el trabajo no deja lugar a la duda y es bastante revelador teniendo en cuenta la amplitud de la muestra objeto de análisis.
 
Para obtener sus resultados, escudriñaron los datos de 122,078 participantes, recogidos en 19 estudios de cohorte realizados por asociaciones de Estados Unidos, diversos países europeos (entre ellos, España) y Australia en un periodo comprendido entre uno y nueve años, categorizándolos según sus horarios: tiempo parcial (menos de 35 horas semanales); grupo de referencia (entre 35 y 40) y horarios largos (hasta 54 horas semanales).
 
De estas 122,078 personas, 61,143 (50.1%) partían de un peso ideal en el inicio del estudio; 42,965 (35.2%) presentaban sobrepeso y 17,970 (14.7%) obesidad.
 
Un poco más de la mitad, 31,703 (51.9%) de aquellos que gozaban de un escrutinio perfecto de la báscula tenía un horario “standard” de entre 35 y 40 horas semanales; 10,568 (17.3%) trabajaba entre 41 y 48 horas; 3,897 (6.4%), entre 49 y 54 horas y 3,947 (6.5%), 55 horas o incluso más. El número de empleados a tiempo parcial era de 11,028 (18.0%).
 
De estos 61,143 participantes “perfectos” en el inicio de la investigación, el 20.2% presentaba sobrepeso u obesidad al final. En comparación con las horas de trabajo semanales estándar, el riesgo relativo (RR) de padecer sobrepeso/obesidad observado fue: 0,95 (IC del 95%: 0,90 a 1,00) para el trabajo a tiempo parcial; 1,07 (1,02 a 1,12) para 41-48 horas; 1.09 (1.03-1.16) entre 49-54; y 1.17 (1.08-1.27) para jornadas todavía más largas.
 
Otro de los datos destacables es que ninguno de los empleados con horarios excesivos adelgazó a lo largo de los años en los que se observó su evolución.
 
Virtanen, que en ya alertó en una investigación publicada en 2014 sobre la estrecha relación existente entre un exceso de horas de trabajo y un consumo elevado de alcohol (con sus consiguientes problemas para la salud), señala a la obesidad como "un factor de riesgo modificable para el posible de desarrollo de diversos problemas de salud, incluyendo enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, ciertos tipos de cáncer y demencia".
 
Como resultado de un estilo de vida cada vez más sedentario, "esta epidemia global de obesidad actualmente afecta a todos los grupos de edad, todas las poblaciones y países, independientemente de sus niveles de ingresos".
 

Pasarse demasiadas horas en el trabajo puede hacer que, con el paso de los años, no sólo engordemos (algo que suele ocurrir con la edad) sino que lleguemos a instalarnos en el sobrepeso o la obesidad. Ésta es la preocupante conclusión de la investigación publicada en International Journal of Obesity.

 

Realizado por un equipo de expertos liderado por Marianna Virtanen, profesora de la Escuela de Ciencias de la Educación y Psicología de la University of Eastern Finland (Joensuu, Finland), el trabajo no deja lugar a la duda y es bastante revelador teniendo en cuenta la amplitud de la muestra objeto de análisis.

 

Para obtener sus resultados, escudriñaron los datos de 122,078 participantes, recogidos en 19 estudios de cohorte realizados por asociaciones de Estados Unidos, diversos países europeos (entre ellos, España) y Australia en un periodo comprendido entre uno y nueve años, categorizándolos según sus horarios: tiempo parcial (menos de 35 horas semanales); grupo de referencia (entre 35 y 40) y horarios largos (hasta 54 horas semanales).

 

De estas 122,078 personas, 61,143 (50.1%) partían de un peso ideal en el inicio del estudio; 42,965 (35.2%) presentaban sobrepeso y 17,970 (14.7%) obesidad.

 

Un poco más de la mitad, 31,703 (51.9%) de aquellos que gozaban de un escrutinio perfecto de la báscula tenía un horario “standard” de entre 35 y 40 horas semanales; 10,568 (17.3%) trabajaba entre 41 y 48 horas; 3,897 (6.4%), entre 49 y 54 horas y 3,947 (6.5%), 55 horas o incluso más. El número de empleados a tiempo parcial era de 11,028 (18.0%).

 

De estos 61,143 participantes “perfectos” en el inicio de la investigación, el 20.2% presentaba sobrepeso u obesidad al final. En comparación con las horas de trabajo semanales estándar, el riesgo relativo (RR) de padecer sobrepeso/obesidad observado fue: 0,95 (IC del 95%: 0,90 a 1,00) para el trabajo a tiempo parcial; 1,07 (1,02 a 1,12) para 41-48 horas; 1.09 (1.03-1.16) entre 49-54; y 1.17 (1.08-1.27) para jornadas todavía más largas.

 

Otro de los datos destacables es que ninguno de los empleados con horarios excesivos adelgazó a lo largo de los años en los que se observó su evolución.

 

Virtanen, que en ya alertó en una investigación publicada en 2014 sobre la estrecha relación existente entre un exceso de horas de trabajo y un consumo elevado de alcohol (con sus consiguientes problemas para la salud), señala a la obesidad como "un factor de riesgo modificable para el posible de desarrollo de diversos problemas de salud, incluyendo enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, ciertos tipos de cáncer y demencia".

 

Como resultado de un estilo de vida cada vez más sedentario, "esta epidemia global de obesidad actualmente afecta a todos los grupos de edad, todas las poblaciones y países, independientemente de sus niveles de ingresos".

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